El equipo arqueológico destacó la preservación excepcional del oro, que no ha mostrado signos de oxidación ni deterioro a lo largo de los siglos.
Tehiya Gangate, miembro del equipo de excavación de la Ciudad de David, fue quien encontró el anillo mientras colaba tierra a través de una malla. Contó que al ver algo brillar, exclamó: “¡Encontré un anillo, encontré un anillo!”. La emoción fue palpable entre sus compañeros al rodearla rápidamente para observar el hallazgo.
Gangate, quien está cercana a su licencia por maternidad, expresó su alegría personal por el hallazgo: “Es un descubrimiento emocionalmente conmovedor, no el tipo que encuentras todos los días. En verdad, siempre quise encontrar una joya de oro, y estoy muy feliz de que este sueño se haya hecho realidad
La IAA también indicó que la joyería de oro era bien conocida en el mundo helenístico desde el reinado de Alejandro Magno en adelante, ya que sus conquistas ayudaron a difundir y transportar bienes y productos de lujo.
